Nicholas Ange es, sin duda alguna, el mejor
policía de Londres. Sus detenciones superan en
un 400% al segundo mejor agente del Cuerpo. Es
tan bueno que, comparado a él, cualquier poli
es malo. Por eso sus superiores deciden
trasladarle a un lugar en que su talento no
ponga a nadie en evidencia, a Sandford, un
aparentemente adormecido y pacífico
pueblecito.
A su llegada, se le asigna
un compañero, el bienintencionado y demasiado
entusiasta Danny Butterman, hijo del amable
jefe de policía Frank Butterman. Danny es un
forofo de las películas de acción y cree que
su nuevo compañero de la élite policial es un
auténtico "chico malo" y que esta será su
oportunidad de vivir los tiroteos y
persecuciones que tanto anhela. Pero Nicholas
Angel no tarda en decirle que son fantasías
infantiles cuando el creciente y pesado
entusiasmo de Danny acaba por sacarle de
quicio.
Curiosamente, una serie de
horrendos accidentes rompe la quietud del
pueblo y Nicholas Angel acaba por convencerse
de que Sandford no es lo que parece. La
intriga crece; las peligrosas y escalofriantes
persecuciones, los temibles tiroteos con los
que sueña Danny ya no parecen tan irreales. Es
hora de que los polis del pueblo impongan la
ley de la ciudad
Sobre la producción
Edgar Wright y Simon Pegg
crearon en 2004 Zombies Party, una personal "romzomcom"
(comedia romántica de zombies) que era una
continuación de su premiada comedia de
situación de Channel 4, "Spaced". La película
fue un gran éxito de taquilla (recaudó 40
millones de libras en todo el mundo) y ganó
diversos premios de la industria, entre ellos
el de mejor guión en los British Independent
Film Awards, mejor film de terror en los
premios Saturn y mejor film británico en los
premios Empire. Además tuvo dos nominaciones
para los premios de la Academia Británica (BAFTA).
Tanto reconocimiento sirvió sin embargo para
crearles un problema a Pegg, Wright y el resto
de su equipo creativo: ¿qué podían hacer a
continuación? Encontraron la respuesta en una
experiencia pasada de Wright. Criado en la
pequeña ciudad de Wells en Somerset, Wright
había sido un consumidor crónico de películas
policiacas, lo que le obligaba a menudo a
trasnochar hasta altas horas de la madrugada:
"No tuve grabadora de video hasta los 17 años
-dice Wright riendo-, así que me quedaba por
las noches viendo la tele. Me encantaban las
películas de "polis", en especial las de Harry
el sucio, las películas duras de los años 60 y
70 como Bullitt y French Connection y todas
esas películas de los 80 como Arma letal y La
jungla de cristal".