En Beirut, cinco mujeres coinciden
habitualmente en un salón de belleza, un
microcosmos lleno de colorido y sensualidad en
el que varias generaciones se encuentran,
hablan y se hacen confidencias. Layal ama a
Rabih, pero Rabih está casado. Nisrin es
musulmana y su próximo matrimonio plantea un
problema: ella no es virgen. Rima está
atormentada por la atracción que siente por
las mujeres y vive al ritmo de las visitas de
una bella cliente de largos cabellos. Yamal se
niega a envejecer. Rose ha sacrificado su vida
para ocuparse de su hermana mayor. En el salón
de belleza, los hombres, el sexo y la
maternidad se sitúan en el centro de sus
conversaciones íntimas y liberadas, entre
cortes de pelo y depilación con una pasta
caramelizada de azúcar, agua y limón.
Nota de la directora
Libertad escondida
Si tuviera que resumir esta
película diría que es la historia de cinco
mujeres libanesas, cinco amigas de distintas
edades que o bien porque trabajan allí o bien
porque acuden a él, se reúnen en un salón de
belleza en Beirut. Y podría añadir que, en ese
mundo tan típicamente femenino, estas mujeres,
que sufren la hipocresía de un sistema
oriental ante la modernidad occidental, se
ayudan mutuamente con los problemas que
encuentran en relación con los hombres, el
amor, el matrimonio y el sexo. Hoy en día, en
esa parte del mundo, Líbano aparece como
ejemplo de una sociedad abierta, libre y
emancipada. Pero eso no siempre es cierto,
porque detrás de esa fachada seguimos sujetos
a muchas coacciones, al miedo permanente a las
miradas de los demás y a los juicios que hagan
sobre nosotros. En este contexto, las mujeres
libanesas se consumen por el remordimiento y
la culpa. En la peluquería y salón de belleza,
mis heroínas se sienten a salvo, porque es un
lugar en el que, aunque se las ve desde un
ángulo muy íntimo, nunca se las juzga. La
mujer que nos depila nos ve desnudas, en todo
el sentido de la palabra, porque es un momento
en el que no podemos engañar, y poco a poco le
hablamos de nuestra vida, de nuestros miedos,
de nuestros planes, de nuestros amores,
etcétera.
Caramelo
El título hace referencia
al producto que se utiliza en Próximo Oriente
para la depilación y que consiste en una
mezcla de azúcar, zumo de limón y agua, que
hay que hervir hasta que se vuelve caramelo. A
continuación se extiende esta mezcla sobre una
superficie de mármol para enfriarla un poco, y
seguidamente se convierte en una pasta que se
utiliza para depilar. Pero también CARAMEL
sugiere la idea de lo azucarado y lo salado,
de lo amargo y lo dulce, del azúcar delicioso
que puede quemar y hacer daño.