La Guerra Civil ha terminado pero el Coronel
Morsman Carver tiene una última misión: matar
a Gideon cueste lo que cueste. Impulsada por
la propia furia, la persecución les lleva a
ambos lejos de las comodidades y las
convenciones de la civilización, y les adentra
en los rincones más sangrientos de sus propias
almas.
Sobre la producción:
"Quería hacer una película
primaria, una persecución básica, elemental"
comenta el director/guionista David Von Ancken.
"Además tenía que tener elementos de acción
auténticos y específicos, sin que por ello
dejara de ser una película de actores y de
emoción. Se trata de una entretenida historia
de persecuciones, pero también versa sobre
averiguar qué es lo realmente importante, y
cuándo abandonar antes de que las cosas te
destruyan."
David Von Ancken trabajó el
guión durante seis meses antes de escribir la
versión definitiva junto a Abby Everett
Jaques. Para darle más dinamismo a la
persecución épica entre Carver y Gideon, era
necesario un elemento catalizador para este
entorno de batalla primaria, así que
decidieron situar Seraphim Falls en el período
posterior a la Guerra Civil.
"¿Porqué habría de haber
una persecución? ¿Cómo conducir algo así?
Sería una crueldad obligar a un hombre a estar
tan consumido por el odio en una persecución
contra otro hombre," comenta Von Ancken.
"Necesitaba que el momento histórico fuera
cuando se estaba construyendo el gran
ferrocarril intercontinental, cuando el Oeste
aún no había sido conquistado." El período de
la Guerra Civil y el género de los westerns
facilitaron el contexto histórico para la
película.
"Para mí, los mejores
westerns tienen una naturaleza mítica,"
continúa. "Siempre que tomas a dos hombres y
los dejas en lo más esencial y primario,
tienes un mito. Lo que hemos hecho en esta
película es llevarlos a un entorno salvaje. En
ese contexto solamente te queda la persona
desnuda - tú mismo, y eso tiene una cierta
cualidad mítica."