Hace tres siglos, en un mundo similar al
nuestro, un alquimista italiano descubrió
accidentalmente los secretos de la ciencia
genética. Al hacerlo, el alquimista
desencadenó una oleada de virulentas
enfermedades contra las que la raza humana
lucha todavía. Otra consecuencia de estos
experimentos fue la creación accidental de una
nueva raza de personas: los "Hermanos",
resultante de una mutación genética provocada
por un virus y que sólo se manifiesta en los
varones.
Los Hermanos son seres
superiores, física y mentalmente, que se han
convertido en los guardianes de la ciencia
genética y se han dedicado a mantener a buen
recaudo el peligro potencial que encierra esa
ciencia, hasta que no se la conozca mejor. Los
Hermanos también ayudan a la humanidad a
combatir las enfermedades que periódicamente
asolan el planeta. Se trata de una relación
simbiótica: a cambio de su compromiso de
preservar la vida humana, los Hermanos sólo
piden a la humanidad una cosa: su sangre. Los
Hermanos son vampiros; no de la clase de
vampiros que alimenta el mito europeo, sino
unas criaturas vivientes de carne y hueso:
quizás el próximo eslabón de la cadena de la
evolución. Tienen una larga vida: 200 o más
años, y conservan su juventud casi hasta el
umbral de su muerte, momento en el que
experimentan un rápido deterioro, tanto
físico, como mental.
Sobre la producción
LA CRIATURA PERFECTA se
basa en la creencia de que, durante el siglo
XV, un cierto alquimista descubrió el
alumbramiento de un nuevo ser: unos bebés que
mamaban sangre en lugar de leche", asegura el
guionista y realizador, Glenn Standring. "El
alquimista creyó ver la mano de Dios en la
tierra a través de estas hermosas criaturas.
Rescató a tantas de ellas como pudo de la
ignorancia y las supersticiones imperantes en
aquel tiempo, y creó una iglesia en torno a
aquéllas, que denominó la Hermandad. A partir
de entonces, la historia cambió para siempre y
el universo de este filme se distanció de lo
que pasaba en nuestra propia historia."
"Nuestra película se
desarrolla unos 300 años más tarde, en un
mundo en que la Hermandad se valora como una
institución que tiene la misión de cobijar y
proteger a los seres humanos, casi como unos
representantes de Dios en la Tierra. Gracias a
una mutación de valores, los vampiros han
dejado de ser azotes de la humanidad para
convertirse en sus salvadores espirituales. Su
capacidad para salvaguardar la vida humana de
las afecciones virales y de las mutaciones del
ADN los ha convertido en seres indispensables.
Pero este delicado equilibrio parece cercano a
la autodestrucción cuando uno de los vampiros
se convierte en un ejemplar de los que mejor
conocemos y más tememos: un vampiro depredador
de seres humanos."
"Silus es uno de los
Hermanos que debe trabajar con Lilly, agente
de la policía local, para descubrir el
paradero del Hermano demente", continúa
diciendo Standring. "Los personajes acabarían
preguntándose si la Hermandad y el universo
que ésta ha contribuido a crear son realmente
justos. En el proceso, se analizan conceptos
tales como los lazos familiares, el honor y la
dinámica de corrupción de las instituciones, y
se incide en el debate planteado en torno a la
ciencia genética y a la aplicación de la
misma."