Es el fin del mundo... El virus experimental
T, inventado por la Corporación Umbrella, ha
sido liberado por el mundo, transformando a la
población en un azote de zombis desgarbados
con gusto por la carne.
Sin seguridad en las
calles, Carlos Olivera y L.J., junto con los
nuevos supervivientes Claire , K-Mart y la
enfermera Betty, han reunido un grupo de
supervivientes y se han echado a la
carretera... atravesando las asoladas
carreteras del desierto en un convoy armado.
Buscan otros como ellos - vivos... no
infectados. Lo que encuentran es la otra
presencia constante en el desierto: los No
Muertos -y necesitarán docenas de armas, miles
de balas y un par de lanzallamas para
protegerse.
Escondidas bajo una torre
de radio abandonada de Nevada están las
elegantes oficinas y las instalaciones de
investigación de la Corporación Umbrella. Con
acceso al satélite de vigilancia constante en
tiempo real, el Dr. Isaacs puede mantener una
vigilancia constante sobre el convoy... pero
está buscando a una persona que no sólo sea la
clave para una cura, sino lo que han estado
buscando los experimentos de Umbrella: a Alice.
Cuando fue capturada por la
Corporación Umbrella, Alice fue sometida a
experimentos biogenéticos que la alteraron
genéticamente, otorgándole una fuerza, unos
sentidos y una destreza sobrehumanos. Mutando
minuto a minuto, y bajo una amenaza constante
de traición por parte de su propio ADN creado
por la ingeniería de Umbrella, Alice ha estado
ocultando el convoy, alerta para protegerlos,
esperando de algún modo conducirlo a un lugar
seguro.
El convoy decide dirigirse
hacia Alaska -su última y mejor esperanza de
encontrar un refugio frente a los No Muertos
-pero antes tendrán que hacer una parada para
repostar en Las Vegas... y permanecer fuera de
la vista de Umbrella si quieren tener alguna
esperanza de conseguirlo.