Gay. Su primera experiencia con un
hombre la que ha sido la mejor de su vida
Les voy a contar algo
verídico que muestra como los
adolescentes de hoy están más despiertos que
en el pasado, mi nombre es
Julián y tengo 33 años me gusta mucho el
ejercicio y hasta los 30 años fui
futbolista, tengo buen cuerpo, piernas
fornidas, por el mismo fútbol y unas
nalgas que son mi mejor arma con las mujeres,
pero paso lo siguiente:
Mi hermano junto a su esposa y suegros iban a
salir un fin
de semana y el cuñado de mi hermano no quiso
ir se llama Darío tiene 17 años
es delgado, pero con músculos marcados y
nalguitas redonditas, claro las
mías son más llamativas, claro mi cuerpo es de
hombre y el todavía es un
niño, el chiste es que los suegros de mi
hermano viven cerca de mi casa y
el me dijo que le diera vueltas y checara
realmente si estaba en casa y no
anduviera de vago.
Finalmente el sábado
por la noche como a las 9 de la
noche me bañe y fui a darle una vuelta, traía
una playera sin mangas que
resaltaba mis fuertes brazos y un short de los
que uso para fútbol blanco
corto que se transparentaba dejando marcado mi
bikini blanco interior, esto
con la intención de ir a ver a una amiga para
tener sexo con ella ya que
tenía mas de un mes sin sexo ni
masturbaciones, así que ya se imaginaran
como estaba.
Llego, y Darío me
recibe con un rostro iluminado, me dice
pásale, llevaba puesto un short azul con el
que hace ejercicio, nunca lo
había visto así porque siempre usa bermudas
largas y ese short estaba corto
tenia las piernas blancas con poco vello. Me
dijo no quieres ver la
televisión, yo le dije bueno y comenzamos a
ver una película que se llama el
silencio de Oliver, de pronto llega una escena
de carácter gay y los 2 tipos
se besan apasionadamente y se dan un faje, yo
me pase la mano por mi verga y
el lo noto, ambos callados sin decir nada,
posteriormente para sorpresa mía
Darío coloca su mano en mi miembro y
suavemente la aprisiona queriéndola
masturbar yo sin habla no sabía que hacer y él
continuó, yo sentía algo
rico y quise conducir su mano por debajo del
short y Darío rápido la fue
metiendo, cuando de repente sonó el teléfono y
ambos nos asustamos, yo me
fui a la barra de la cocina y el contestó el
teléfono, era su mamá que
quería saber como estaba, buen susto, para lo
que estábamos haciendo.
Yo nervioso me
recargo en la barra, él cuelga y lo veo
y él con una mirada seductora se dirige a mí y
coloca sus brazos en mis
hombros y yo solo alcance a poner mis grandes
manos en sus caderas, y me
besó, yo quise negarme con los labios
cerrados, pero Darío pegaba su pene
contra el mío ese roce me estaba dando placer
tanto así que abrí mi boca de
tal manera que cubrí la suya para casi
comérmelo a besos, es mi especialidad
soy muy besucón, no se que me paso quizás el
tiempo que tenía sin sexo, pero
me lo comía a besos mientras mis manos
manoseaban su culo redondito, mis
manos fácil lo abarcaban, nuestras lenguas
estaban en plena batalla, yo en
ese momento era seducido por ese joven de 17
años.