PRIMERA EXPERIENCIA CON UN TRAVESTI - Se sento sobre mi sexo y se
la metio muy fuertemente, empezo a moverse rapido, le dolia y eso
me excitaba, gritaba de dolor y placer a la vez
Hola, este es mi primer relato y pues por algo me perdonaran la
forma de expresarme.
Soy un chico de 20 años, hace unos días terminé con mi novia y
pues estaba muy mal, hablé con un amigo que vive en otra ciudad y
me dijo que me fuera para allá, así que un viernes me cogí un
autobús.
Iba muy aburrido por lo de mi ex novia, cuando llegué a la otra
estación, de otro autobús se bajó una chica mayor, supongo más de
30 años de edad, yo no lo prestaba mucha atención pero, estaba
preciosa un cuerpazo, llevaba un vestido blanco muy pegado a su
cuerpo que le definía toda su figura, era espectacular.
Ya como a las 23.00 de la noche de ese día cogí el autobús hacia
la ciudad donde se encontraba mi amigo. Ya en el autobús yo me
senté en el asiento del final y al poco rato la chica se subió y
se sentó en el asiento penúltimo. Ya al paso de las horas el chico
que estaba sentado con ella se bajó en otro pueblo y todavía
quedaba como dos horas para llegar a aquella ciudad.
Yo me acosté contra la silla de la chica y pasé mis manos por
encima, al poco rato la chica me las tocaba y me miraba, pero no
decía nada y yo pues no le ponía mucho cuidado la verdad, al poco
rato el autobús paró en una estación de servicio para que
cogiéramos algo de comer, luego me subí al autobús y la chica se
sentó al lado mío, me empezó hablar, que para donde me dirigía y
esas cosas. Me distrajo mucho y la verdad hablé muy bien con ella.
La chica era Brasileña tenía 32 años, y en esas me dice que no era
lo que yo pensaba, yo pues como que le entendí pero me dio igual.
Ya empezó a tocarme, me metió la mano debajo de la camisa, pasaba
la mano por encima de mi polla, y me comenzaba a excitar con lo
que me decía, que la quería sentir ya aquí mismo, que no le
importaba nada, y yo solo me fijaba en los dos chicos que estaba
sentados a la izquierda de nosotros y no paraban de mirarnos, pero
ella seguía a la suyo, me abrió el pantalón me la cogía con una
suavidad, al poco rato la apretaba durísimo y esos cambios me
volvían loco, solo quería que se la metiera en la boca.
Yo le empecé a tocar esos magníficos pechos que tenia, comencé a
meter mi mano por debajo de su vestido pero justo cuando me
acercaba a su sexo me detenía, no le daba mucha importancia pues
podía ser solo por el juego.
La chica comenzó a masturbarme muy despacio mientras yo tocaba sus
pechos, cada vez la chica lo hacia mejor, más rápido, también lo
hacia más duro, me metió un dedo en la boca y no me dejaba decir
nada, solo ella me miraba fijamente y veía mi cara de placer, lo
hacia espectacularmente, cuando sentía que me iba a venir lo fue
haciendo más rápido y se agachó sobre mi sexo, pasaba la lengua
desde la base de la polla hasta la punta, se la metió, y me corrí
en toda su boca, no podía decir nada con el dedo de ella en mi
boca, solo estaba que explotaba y ella seguía chupando, hasta que
no dejó nada, se lo tragó, me miró y hizo una sonrisa picara. Me
tapo y no dijo nada, se pasó para el asiento delantero y no me
habló más, y los dos chicos no me paraban de mirar, yo me cerré el
pantalón y no decía nada, estaba súper excitado.
Ya llegué a la estación y antes de bajarme la chica me paró y me
pidió mi número de móvil, se lo dejé y me bajé del autobús.
Cuando me bajé estaba un amigo esperándome y le conté lo que me
había pasado y no me creyó, la verdad me dio igual, lo había
pasado genial. Al día siguiente la chica me llamó me dijo que nos
podíamos ver, le dije que si claro, estaba en un pueblo cerca del
mío, no separaban unos 30 minutos.
Por el camino yo solo pensaba en hacerle el sexo oral (ya que es
algo que me fascina) bueno llegué y me abrió la puerta llevaba un
vestido negro transparente y debajo un conjunto rosa algo
espectacular de ver, me tomó de la mano y me sentó en la sala, ahí estaba como 4 chicas
vestidas muy similares, pero caí en cuenta que era un piso de
prostitutas, me sentía incomodo pero súper excitado.
Al momento llegó la chica, me tomó de la mano y me llevó a una
habitación, me dijo que me sentara que y que recordara lo que me
dijo, que no era lo que yo pensaba, no le di importancia, me miró
y sonrió, se puso en cuclillas y me desabrochó el pantalón, me
encantaba la forma en que lo hacia súper deprisa como desesperada
por meterse mi sexo en su boca. Y así fue la chupaba de tal forma
que yo no era capaz de decía nada. Me acostó y se quitó el
vestido, no dejaba que yo hiciera nada, ahí solo mandaba ella y yo
obedecía.
Cuando se desnudó ya me di cuenta que tenia pene, me dio igual, se
sentó sobre mi, con la mano derecha se tapaba su sexo y se sentó
sobre mi sexo y se la metió muy fuertemente, empezó a moverse
rápido, le dolía y eso me excitaba, gritaba de dolor y placer a la
vez, se detuvo, se la sacó, le dije que pasaba, me dijo que me
callara, se dirigió hacia un cajón y tomó un cinturón de un
albornoz, me dijo que me levantara y se puso en 4 al borde de la
cama, me dijo que se lo pasara por la cintura, que la agarrara lo
más fuerte que pudiera y que me moviera muy despacio pero que la
introdujera toda, y así le di un rato.
Empecé a notar que se excitaba cada vez más y subía la velocidad y
más gemía, ya hubo un momento que le daba súper duro y tan fuerte
que pensaba que le hacia daño pero ella nada feliz se fue, se
acostó y me dijo que le diera mientras se masturbaba, la verdad me
dio igual, estaba disfrutando como nunca pude imaginar, noté que
se corrió, pero a mí todavía me faltaba, me detuvo, me acostó y
empezó a jugar con mi sexo, ¡que manera de chupármela!, ya sentía
que me iba a correr.
Me masturbaba y la chupaba a la vez, quería sentir mi corrida en
toda su boca, y así fue, chupó hasta que no quedara nada, me
aparté y sonreía y no niego lo había pasado genial, tomé mi ropa y
me fui a duchar me vestí, ella y hizo lo propio, me acompañó al
coche. Y me fui, solo pensaba en que había estado con un travesti,
pero no podía negar lo bien que lo había pasado. No se si lo
vuelva a hacer, pero lo pasé genial.
Siento el no poder explicarme bien.